martes, 23 de junio de 2009

conclucion

El tratamiento y desarrollo de los valores ético-profesionales constituye una necesidad porque la formación de individuos responsables garantiza la preservación del modelo social cubano, en este sentido la Escuela juega un papel trascendente si utiliza la investigación educativa como vía de correspondencia entre las demandas de la sociedad y las acciones que organice en consecuencia.

La elaboración de proyectos educativos para el desarrollo de valores requiere determinar las condiciones favorables y desfavorables de la organización empresarial en que se va a desarrollar el proyecto de manera que este responda a las exigencias del lugar, por ende, cumpla los objetivos concebidos en el proceso pensado.

El desarrollo de valores constituye un proceso que necesita determinar etapas y acciones ya que por su carácter dialéctico pueden presentarse condiciones que cambien los supuestos establecidos por nuevas alternativas educativas. No pueden emprenderse proyectos si no se han delimitado problemas, escogido programas y planes que solucionen dichos problemas y faciliten actitudes tendenciosas al progreso de la organización.

El Sistema de Escuelas para el Turismo (FORMATUR) ha asumido la responsabilidad de elaborar propuestas para el tratamiento de valores ético-profesionales en las empresas turísticas teniendo en cuenta su capacidad para influir en los egresados de dichas escuelas que se mantienen prestando servicios hoteleros y extrahoteleros.

Uno de los escenarios en que se produce este proceso es la propia empresa aplicando si se aplican las premisas teórico-metodológicas validadas por la práctica educativa y reconociendo el trabajo colectivo como transformador de individualidades y del propio colectivo a partir de objetivos previamente determinados y con métodos que faciliten el éxito del proyecto

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